El humo de tabaco contiene muchas sustancias químicas que son dañinas tanto para los fumadores como para quienes no fuman.  Respirar solo un poco de humo de tabaco puede ser perjudicial y se pueden obtener grandes beneficios a tu salud a corto y largo plazo si nos decidimos a dejarlo.

Los beneficios inmediatos para la salud al dejar de fumar son importantes:

  • El ritmo cardíaco y la presión arterial, los cuales son anormalmente altos cuando se fuma, comienzan a regresar a niveles normales.
  • Después de unas cuantas horas, la concentración de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. (El monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno).
  • Después de algunas semanas, las personas que dejan de fumar presentan una mejor circulación, producen menos flema y no tosen ni tienen episodios de sibilancia con tanta frecuencia.
  • Después de varios meses de dejar de fumar, se puede esperar una mejoría considerable en la función pulmonar.
  • A los pocos años de haber dejado el hábito, se tendrán menos riesgos de cáncer, de enfermedades cardíacas y de otras enfermedades crónicas que si se continuara fumando.

En cuanto a los beneficios que podemos obtener por dejar de fumar a largo plazo, algunos ejemplos son:

  • Reducir el riesgo de cáncer y de muchas otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las cuales son causadas por fumar.
  • Las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen menos probabilidad de morir por enfermedad relacionada con fumar que quienes siguen fumando. Los fumadores que dejan el tabaco antes de los 40 años reducen su posibilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas a esta adicción cerca de 90 %, y quienes dejan a los 45-54 años reducen su posibilidad de morir prematuramente en casi dos tercios.
  • Las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen una ganancia sustancial en expectación de vida en comparación con quienes continúan fumando.  Algunos datos muestran también que quienes dejan de fumar entre los 25 y 34 años viven cerca de 10 años más; quienes dejan entre 35 y 44 viven cerca de 9 años más; quienes dejan entre 45 y 54 viven cerca de 6 años más; y quienes dejan entre 55 y 64 viven cerca de 4 años más.

Recordemos que estos beneficios no solo son personales, también se extienden a las personas que conviven con fumadores, ya que el ser fumador pasivo conlleva a daños a la salud, de igual magnitud que los fumadores activos.

¡Cuida tu salud!

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