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CardiologíaEnfermedades Cardiovasculares

Creo que estoy teniendo un infarto… ¿Qué hago?

Un infarto (o ataque cardiaco) puede ser una condición de vida o muerte.

Si hay posibilidad de que tú o cualquier otra persona esté teniendo un infarto, lo primero es buscar atención médica urgente. Más vale acudir a un hospital y nos que digan que no es nada a tener un infarto, no recibir atención a tiempo y poder tener complicaciones (incluso la muerte).

En caso de sospecha uno debe dirigirse al hospital más cercano que cuente con una unidad de hemodinamia o experiencia en infartos, o bien, llamar a una ambulancia (al número de emergencias 911).

Lo más importante en caso de que se tenga sospecha, es buscar atención de forma inmediata. Una persona espera en promedio hasta 3 horas antes de buscar ayuda pensando que puede tratarse de otra cosa o al darle poca importancia a sus síntomas; esto tiene graves consecuencias, que producen en muchos casos que los pacientes con infartos mueran incluso antes de llegar al hospital.

Mientras más rápido llegue una persona al hospital, más probabilidad tendrá de vivir, pero no sólo eso, también tendrá una menor probabilidad de quedar con secuelas.

Para poder recibir una atención oportuna, lo más importante es poder identificar un posible infarto, por lo que tener los síntomas en mente es sumamente importante. Aunque lo que una persona puede sentir puede ser muy particular (sobre todo al tratarse de mujeres, adultos mayores y personas con diabetes quienes pueden tener síntomas muy poco perceptibles o raros), en general un infarto se caracteriza por lo siguiente:

  • Dolor en el pecho de tipo opresivo (hay gente que refiere sentir como si tuvieran un elefante o un carro sobre el pecho), también puede sentirse una sensación de llenura excesiva como si uno hubiera comido en exceso. Habitualmente el dolor aparece en el centro del pecho, pero en ocasiones puede sentirse en la mandíbula, los brazos, hombros o incluso en la espalda o el estómago, por lo que algunas personas llegan a confundir al dolor con algo muscular o incluso con una fuerte gastritis. El dolor puede ser contínuo, durante varios minutos o bien, intermitente.
  • Sudor frío, naúseas o mareos.
  • Dificultad para respirar, sensación de estar débil o muy cansado.
  • Entumecimiento, hormigueo o dolor en brazos, más comúnmente en el lado izquierdo.

 

Si hay sospecha de infarto, hay que hacer lo siguiente:

  • De forma inicial, es conveniente sentarse y tratar de mantener la calma. Es importante no hacer actividades o exponerse a emociones que pudieran agitarnos o alterarnos ya que esto podría hacer que el corazón (que de por sí está sufriendo) lata más rápido y se dañe aún más.
  • Si toma algún medicamento para el dolor como la nitroglicerina, es conveniente tomarlo y si no puede, pida ayuda para que pueda hacerlo.
  • No permanezca solo y pida a la gente que está cerca de usted que no se vaya salvo que sea para pedir ayuda.
  • No tome o coma nada hasta que el evento haya pasado, salvo que sea para tomar un medicamento prescrito.
  • Salvo que usted sea alérgico, es conveniente consumir una aspirina masticable. Existe evidencia que sugiere que esto ayuda a evitar un mayor daño en lo que usted llega al hospital.
  • Informe a sus familiares, mientras más gente informada exista, tendremos más probabilidad de recibir ayuda en caso de requerirla.
  • Siempre tenga en mente los síntomas del infarto y en caso de dudar si podría estar ocurriendo recuerde que siempre es preferible acudir al hospital y que todo quede en un buen susto a tener un infarto y sufrir las complicaciones por no atenderse a tiempo.
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