Venas varicosas

¿Has escuchado sobre las famosas “venas en forma de araña”? Así son conocidas las várices. Aquí te explicaremos la causa…

Las venas de las piernas tienen una función fundamental: impulsar la sangre para que regrese al corazón. Por esta razón, poseen válvulas, las cuales son compuertas que se cierran a medida que pasa la sangre para evitar que ésta descienda. Cuando los músculos que las rodean están en movimiento (cuando corremos o caminamos) comprimen estas venas favoreciendo el retorno de la sangre al corazón.

Sin embargo, estas válvulas pueden afectarse o incluso destruirse por aumento de la presión venosa, lo que genera que las venas se dilaten y la sangre permanezca más tiempo en ellas, dificultando la circulación y con riesgo de formar coágulos (trombosis), ya que la sangre no está en movimiento. Entonces, cuando las venas se dilatan adquieren esa forma peculiar (“araña”) y se les llama venas varicosas o simplemente várices. 

Las causas principales del aumento de presión en las venas son: permanecer de pie o sentado por tiempo prolongado, la obesidad, el embarazo y antecedentes familiares de várices.

Otra causa es el uso frecuente de tacones. ¿Por qué? La presión ejercida sobre la planta y el talón al dar el paso ocasiona un buen ascenso de la sangre, pero con los tacones esta presión se reduce, favoreciendo la disfunción venosa.

Los síntomas principales son sensación de aumento en las piernas, inflamación, enrojecimiento, dolor, y aparición de venas dilatadas.

Es importante resaltar que esta enfermedad no se produce súbitamente, sino de manera crónica.

El tratamiento de las várices depende del grado o avance de la enfermedad, y el experto es el médico angiólogo.

Ahora, ¿las várices pueden prevenirse? Así es. La mejor forma es caminar o correr diariamente durante 30 o 45 minutos aproximadamente.

Así que, ya tienes otra razón para realizar actividad física…

¡Muévete y vive saludable!

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