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13 de Octubre: Día Mundial de la Trombosis

Trombosis

Hoy es el Día Mundial de la Trombosis y queremos explicarte más sobre esta enfermedad y cómo puedes prevenirla.

Un “trombo” es sinónimo de coágulo, así que “trombosis” hace referencia a un padecimiento por la formación y/o desplazamiento de los mismos.

Cuando la sangre no está en movimiento constante, no es bombeada adecuadamente por el corazón o se ingieren ciertos medicamentos que favorecen la coagulación sanguínea (como anticonceptivos orales), pueden formarse los trombos, tanto en las venas, como en arterias.

El trombo se forma principalmente en las extremidades inferiores. Una vez formado, puede quedarse en el vaso sanguíneo de origen o desplazarse por la circulación, con riesgo de alcanzar la vena pulmonar (tromboembolia pulmonar), o cambiar a la circulación arterial obstruyendo las arterias principales del corazón (trombosis coronaria) o las arterias cerebrales (ataque cerebral o evento cerebrovascular), incluso, algunas veces pueden alcanzar la retina (trombosis vascular retiniana).

Las principales factores de riesgo son: heredar o padecer un trastorno de coagulación (coagulopatía), permanecer de pie, sentado o en reposo por tiempo prolongado, embarazo, píldoras anticonceptivas o terapia de reemplazo hormonal, tabaquismo, obesidad, arritmia cardiaca y lesión de un vaso sanguíneo durante una cirugía.

En la mayoría de los casos de trombosis, no se presentan síntomas de aviso, sino hasta que obstruyen por completo el vaso sanguíneo, pero en otros sí, como en la trombosis venosa profunda (formación y obstrucción de coágulos en las extremidades inferiores) y su principal complicación: tromboembolia pulmonar (desplazamiento del coágulo hasta la vena pulmonar).

Los síntomas de trombosis venosa profunda son:

  • Dolor en la pierna, el cual inicia en la pantorrilla.
  • Sensación de hormigueo y adormecimiento.
  • Inflamación de la extremidad.
  • Enrojecimiento y/o cambios de coloración en la piel
  • Aumento de temperatura al tacto.

Si además, se presenta dificultad repentina para respirar, dolor o sensación extraña en el pecho, principalmente al toser o inhalar profundamente, mareo, confusión y tos con expulsión de sangre, se requiere atención médica inmediata, ya que probablemente se trata de tromboembolia pulmonar.

El tratamiento de la trombosis depende del tipo y de la gravedad. En casos no tan complicados, se administran anticoagulantes orales.

Afortunadamente, en algunos casos, la trombosis y sus complicaciones pueden evitarse. ¿Cómo? Realizando ejercicio con frecuencia, ya que el movimiento permite que la sangre regrese fácilmente de las piernas al corazón y éste la distribuya adecuadamente por todo el organismo. También se recomienda usar calcetines y medias holgados, evitar sentarse con las piernas cruzadas o dejarlas colgando sin tocar el piso; y en algunos casos, es importante la reducción de peso corporal y el abandono del hábito de fumar.

Si por trabajo u otras causas de fuerza mayor, se requiere estar de pie o caminando todo el tiempo, se recomiendan las medias de compresión.

Si te identificas con alguno de los factores de riesgo… ¡muévete hacia la prevención!

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