Enfermedad del ParkinsonNeurología y Sistema Nervioso

Diagnóstico de la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es muy difícil de diagnosticar al inicio de la enfermedad ya que sus características se pueden confundir con otras enfermedades. La enfermedad de Parkinson es más fácil de diagnosticar a medida que avanza, ya que con el tiempo empiezan a definirse algunos síntomas específicos. El diagnóstico puede tardar aproximadamente de uno a cinco años.

No existen estudios o marcadores químicos específicos que definan el diagnóstico por lo que la experiencia y observación del especialista será fundamental. El diagnóstico estará basado principalmente en los síntomas del paciente. Adicional al historial clínico y una vez avanzada la enfermedad, una tomografía computarizada (TAC) puede ayudar a detectar lesiones que apoyen el diagnóstico. De igual manera como parte del proceso se realizarán estudios de los reflejos.

La familia es parte fundamental del diagnóstico ya que puede ayudar en la observación e historial de los síntomas así como de su progresión. Como cualquier enfermedad el diagnóstico temprano es prioritario para ejercer el tratamiento adecuado de manera oportuna.

Tratamiento

Desafortunadamente no existe cura para la enfermedad de Parkinson; sin embargo, existen tratamientos que ayudan al paciente a controlar los síntomas, a detener la progresión de la enfermedad y de esta manera tener una vida medianamente normal. Con la finalidad de mejorar la calidad de vida del paciente y sus familiares, es esencial una buena educación para aprender a convivir y sobrellevar la enfermedad.

Una vez hecho el diagnóstico el especialista determinará cual es el tratamiento adecuado de acuerdo a la etapa de la enfermedad. En las primeras etapas, cuando los síntomas son leves, se utilizan los fármacos menos potentes y conforme la gravedad de la enfermedad avanza se escogerán medicamentos más potentes. En ocasiones la cirugía es recomendada existiendo también distintos tipos de cirugías.

La rehabilitación física es fundamental para el paciente con enfermedad de Parkinson por lo que un esquema de ejercicios específicos será parte primordial del tratamiento integral. La hidroterapia y los masajes pueden ayudan también en el mantenimiento del tono muscular. De igual manera las terapias alternativas forman parte del tratamiento integral con el fin de apoyar al paciente en problemas de habla, de ansiedad y de coordinación. Entre estas terapias se cuenta con acupuntura, terapias de lenguaje, tai chi o yoga.

 

 

FUENTES Y REFERENCIAS CONSULTADAS:
Enfermedad de Parkinson. Esperanza en la investigación. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS).http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/parkinson_disease_spanish.htm

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