Enfermedades del esófagoSistema Digestivo y Respiratorio

Diagnóstico y tratamiento de la Úlcera Esofágica

Diagnóstico

El especialista llevará a cabo una historia clínica para identificar los síntomas.

Las úlceras de esófago por lo general se diagnostican mediante radiografías con contraste que permiten al médico observar el conducto del esófago y tubo digestivo con claridad.

La endoscopia es el estudio de elección como parte fundamental del diagnóstico. La endoscopia se lleva a cabo por medio de un tubo flexible que tiene una cámara y luz el cual se inserta por la garganta en búsqueda de úlceras de esófago. Este examen permite al médico revisar el revestimiento del esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado.

Se recomienda realizar exámenes para H. pylori; existen diferentes métodos como puede ser la prueba de aliento en donde se puede observar la presencia de dióxido de carbono, como un indicador. También se puede detectar por medio de exámenes de sangre en donde se miden los anticuerpos contra H. pylori. Se puede llevar a cabo el examen coprológico para revisar presencia de la bacteria en heces, y por último se puede llevar a cabo una biopsia, especialmente en los casos en los que se requiere descartar alguna otra enfermedad.

El médico también puede ordenar un examen de hemoglobina para verificar si hay anemia.

 

Tratamiento

El tratamiento de la úlcera esofágica dependerá de los factores relacionados; los objetivos del tratamiento serán:

  • Evitar el tabaquismo
  • Disminuir el uso de AINES
  • Evitar el estrés
  • Aliviar la sintomatología
  • Cicatrizar la úlcera
  • Prevenir la recidiva y complicaciones
  • Controlar la acidez gástrica
  • Aumentar la resistencia de la barrera mucosa.

 

Tratamiento no farmacológico

Es esencial modificar la dieta en los casos de úlcera esofágica. Principalmente disminuir o evitar los jugos de cítricos, refrescos de cola, el café, el alcohol, leche y derivados. Evitar los productos a base de tomate, cebolla, ajo, y los irritantes o picantes. Fumar puede irritar una úlcera de esófago y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de esófago, por lo que el consumo del tabaco debe ser eliminado.

Como analgésico o antigripal es importante utilizar el paracetamol con el fin de evitar la toma de ácido acetilsalicílico y AINES. De igual manera se recomienda no automedicarse con el fin de evitar enmascarar los síntomas de una úlcera.

 

Tratamiento farmacológico

Existen numerosos grupos de medicamentos que ayudan a conseguir la cicatrización de la lesión y el alivio sintomático. Algunos medicamentos ayudarán a destruir la bacteria H. pylori en caso de estar presente y otros medicamentos reducirán los niveles de ácido en el estómago.

Para los casos donde está presente H. pylori el tratamiento estándar se basa en el uso de antibióticos al menos durante 7 a 14 días.

El uso de inhibidores de bomba de protones como el omeprazol, lanzoprazol y esomeprazol ayudan a reducir la cantidad de ácido producido por el estómago evitando de esta manera que el ácido alcance al esófago. El uso de los inhibidores de bomba de protones está recomendado durante cuatro a doce semanas. El bismuto se puede agregar para ayudar a destruir las bacterias. Tomar un antiácido de venta libre puede ayudar a aliviar los síntomas ayudando al paciente a dormir.

Los casos en donde no existe una infección con H. pylori son tratados con un inhibidor de bomba de protones al menos durante 8 semanas. Es probable que ésta úlcera esté relacionada con el uso de ácido acetilsalicílico o AINE por lo que se deberá evaluar si el paciente puede utilizar otro medicamento para sustituirlos.

Los antagonistas de los receptores H2 actúan como su nombre lo indica, bloqueando los receptores H2 para la histamina e inhibiendo la secreción ácida, lo que facilita la cicatrización de las úlceras. Dentro de este grupo se incluyen la ranitidina, famotidina, cimetidina, nizatidina y roxatidina.

En caso de que el paciente deba tomar un AINE de manera regular por alguna razón médica específica, el misoprostol, es un fármaco que puede ayudar a prevenir úlceras.  El sucralfato también es un medicamento que protege el revestimiento del tejido.

 

Tratamiento quirúrgico

Los pacientes que sufren de constantes úlceras del esófago pueden necesitar cirugía para corregir el problema, esto debido a que no es factible controlar los síntomas de la úlcera con medicamentos y cambios en estilo de vida. Existen diferentes técnicas quirúrgicas específicas para el tratamiento de las úlceras esofágicas:

  • Esofagectomía:Significa eliminar la parte dañada del esófago, para posteriormente unirla a la parte restante hasta el estómago. Las células del esófago dañado se pueden quitar con un endoscopio, se introduce un balón neumático (globo inflable) que va a  ayudar a quemar el tejido dañado para posteriormente cauterizarlo.
  • Dilatación de estenosis (estrechamiento del esófago) con balón neumático de expansión radial controlada:este procedimiento se lleva a cabo cuando este estrechamiento hace imposible el paso del alimento por el esófago. Por lo que es de vital importancia realizar un procedimiento para ensanchar el esófago. Se introduce mediante un endoscopio el balón desinflado atravesando de manera suave la estenosis. Una vez posicionada la estenosis en la mitad del balón, éste se infla con una pistola neumática conectada a un barómetro. Esto se denomina expansión radial controlada (CRE en inglés) y su ventaja radica en la dilatación progresiva en varias secciones, lo cual reduce de manera importante el riesgo de perforación.
  • Colocación de Stent esofágicos metálicos autoexpandibles (SEMS): Este procedimiento es muy similar al anterior. Se introduce mediante el endoscopio el balón desinflado atravesando de manera suave la estenosis. Una vez posicionada la estenosis en la mitad del balón se infla con una pistola neumática conectada a una barómetro. El balón trae en su parte exterior un stent (malla metálica de forma tubular) el cual se expandirá en el momento de inflar el balón y se dejará colocado en el esófago con el fin de evitar la estenosis de nuevo.
  • La gastrostomía endoscópica percutánea (GEP): Es un procedimiento mediante el cual se coloca un tubo flexible de alimentación a través de la pared abdominal hasta el estómago. Permite la nutrición, la administración de líquidos y/o medicamentos directamente en el estómago, sin pasar por la boca y el esófago. El médico utilizará un endoscopio como guía para crear una pequeña abertura en la piel del abdomen directamente hacia el estómago. Este procedimiento le permite al médico colocar y asegurar un tubo de alimentación en el estómago. Generalmente, los pacientes pueden volver a casa el mismo día del procedimiento o al día siguiente. Este procedimiento es necesario para los pacientes que tienen dificultad para tragar, problemas con el apetito, con imposibilidad de nutrirse de manera oral y que no son candidatos al procedimiento de dilatación de estenosis.
Comenta esta nota

Palabras clave: