¿Tienes síndrome de intestino irritable (Colon irritable)?

 

Lo primero es estar seguro así que, si crees que podrías tener el problema pero aún no tienes un diagnóstico médico, lo mejor será que acudas con un especialista para confirmar o descartar el problema.

Una vez que estés seguro, muy probablemente tu médico te indicará el uso de ciertos medicamentos que te ayuden con el problema. Sin embargo, ¿sabías que la dieta también es una parte importante del tratamiento?

Si el problema de fondo es que tu intestino se esté infamando, es lógico pensar que lo que comes puede estar relacionado.

Varias investigaciones han apuntado a que ciertos alimentos (integrados por el término FODMAP por sus siglas en inglés), contribuyen con la inflamación intestinal en pacientes con síndrome de colon irritable.

Aunque faltan estudios que corroboren al 100% estas afirmaciones; es tendencia en todo el mundo que las dietas bajas en “alimentos FODMAP” formen parte del tratamiento de los pacientes con este padecimiento.

Los motivos por los cuales estos alimentos producen inflamación y aumentan los síntomas son diversos y complejos, sin embargo, y para que puedas poner en práctica las recomendaciones, te presentamos una pequeña tabla con varios grupos de alimentos clasificados en función de qué tan seguro o no es comerlos (por los síntomas o problemas que podrían causar):

 

 

Come con seguridad Come con cuidado Evita comer
Verduras Zanahoria, jitomate, pepino, berenjena, jengibre, ejote, pepinillo, espinaca, cebollín, tomates, zapallo italiano y pimiento verde. Lechuga, aceituna, aguacate, betabel, brócoli, coliflor, apio, chícharos, champiñones y chucrut. Alcachofa, espárragos, col, ajo, cebolla, salsa y pasta de tomate, frijoles, garbanzos, lentejas y habas.
Frutas Plátano, moras, melón, toronja, kiwi, limón, mandarina, naranja, maracuyá, piña y frambuesa. Fresa y uva. Manzana, chabacano, cerezas, frutas secas, jugos de fruta, mango, melocotón, durazno, peras, ciruela y sandía.
Almidones Papa y arroz blanco. Camote, pastas y avena. Grandes cantidades de trigo integral, cereales integrales, galletas, pan de dulce, pasteles y arroz integral.
Nueces X Macadamia, piñón, sésamo, semillas de girasol, semillas de calabaza y nueces. Almendras, pistache, avellanas y cacahuate.
Lácteos Mantequilla, margarina. Quesos brie, camembert, ricotta, mozzarella y parmesano. Queso maduro o mantecosos. Queso crema, crema. Queso fresco, yoghurt, leche y helados.
Proteínas Carne, pollo, pescados y mariscos, huevos y quinoa.   Caldos, aderezos, adobo. Embutidos. Carnes procesadas.
Grasas Mantequilla y aceite de oliva Aguacate Aderezos para ensaladas
Azúcares x Chocolate amargo. Cacao en polvo Jarabe de maíz, agave, miel, dulces sin azúcar, azúcares artificiales.
Bebidas y alcohol Agua, té (cantidad moderada e infusiones). Té con frutas, vinos secos, café, gin, whiskey, vodka. Vinos dulces, cerveza, jugo de frutas, bebidas gaseosas y ron.

*Tabla tomada y modificada a partir de (Figueroa, 2015)

 

Recuerda que la presente tabla es meramente informativa y no sustituye una consulta con tu médico o tu nutriólogo.

Te sugerimos tomarla como una guía y adaptarla a tu contexto y a tu padecimiento.

 

Para mayores referencias, te invitamos a consultar:

Figueroa, C. (2015). DIETA BAJA EN FODMAP EN EL SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE. Revista Médica Clínica Las Condes, 26(5), 628–633. https://doi.org/10.1016/j.rmclc.2015.08.002

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