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Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (Generalidades)

La enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE, es muy común pero no todo el mundo se da cuenta cuando la padece ya que se puede confundir con otras entidades.

Recientemente, un grupo de consenso internacional ha propuesto una nueva definición de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, basándose en revisiones sistemáticas de la literatura. La ERGE se considera como la condición que aparece cuando el reflujo del contenido del estómago produce síntomas molestos y/o complicaciones. (definición de Montreal)

En el último consenso de Montreal se aprobó un cambio conceptual en la clasificación de las manifestaciones y síndromes relacionados con la ERGE, dividiéndose en esofágicas y extraesofágicas.

La ERGE se puede presentar con síntomas o ser asintomática y presentar o no lesiones de la mucosa esofágica, la única forma de poder determinar estos puntos es por medio de una endoscopia. Este es un estudio que consiste en introducir una cámara de fibra óptica por la boca para poder ver la mucosa, tomar biopsias o incluso hacer procedimientos terapéuticos.

La gravedad y duración de los síntomas, los hallazgos de la endoscopia y el tiempo de exposición del esófago al ácido no muestran una relación directa. De esta forma se debe de realizar una endoscopia para:

  • Confirmar o descartar una esofagitis (inflamación de la mucosa del esófago) aun cuando los síntomas típicos de pirosis (sensación de ardor en la parte superior del abdomen) y regurgitación son predominantes.
  • Ante la sospecha de alteraciones anatómicas del esófago, presencia de esófago de Barrett (alteración de la mucosa del esófago) o un cáncer de esófago.
  • Ante la presencia de signos o síntomas de alarma de complicación de la ERGE como: disfagia (dificultad para tragar), vómitos persistentes, hemorragia gastrointestinal, anemia ferropénica, pérdida de peso no intencionada o una tumoración epigástrica.

Los resultados de la endoscopía se clasifican en enfermedad erosiva y no erosiva (clasificación de los Ángeles o de Savary-Miller). Se estima que de 30 a 70% de los pacientes con síntomas típicos de ERGE no presentan lesión en el momento en que se realiza la endoscopía.

Otras pruebas que se deben de realizar son: La pH-metría para investigar la presencia de reflujo en pacientes que no respondan al tratamiento empírico o en quienes no se observan lesiones de esofagitis durante la endoscopía; cuando la disfagia no se diagnostica satisfactoriamente con la endoscopía se recomienda hacer una manometría esofágica (medición de las presiones dentro del esófago) para poder descartar la presencia de algún trastorno motor primario.

Hoy en día, el estudio por impedancia del esófago ha demostrado ser más sensible que la manometría y la pH-metría para la detección de episodios de reflujo. De igual manera, ha demostrado su utilidad en la valoración del reflujo no ácido y débilmente ácido.

La cirugía antirreflujo deberá plantearse en los siguientes casos:

  • El fracaso del tratamiento médico (recidivas frecuentes, intolerancia al tratamiento farmacológico)
  • Un paciente joven (25 a 35 años)
  • El deseo expreso e informado del paciente

La opción de tratamiento quirúrgico debe personalizarse y los enfermos deben estar informados de los beneficios y los riesgos de las diferentes opciones quirúrgicas.

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