Enfermedad del ParkinsonNeurología y Sistema Nervioso

Enfermedades del adulto Mayor. Parkinson.

La Enfermedad de Parkinson es el trastorno neurodegenerativo más frecuente después de la demencia de Alzheimer; la edad es el factor de riesgo más importante para su presentación clínica. Su frecuencia aumenta proporcionalmente a la esperanza de vida.

Sus causas son desconocidas, pero, se considera que tiene una prevalencia de 100 a 300 por 100 mil habitantes. La incidencia se ha descrito en 10.7 por 100 mil habitantes, considerando todas las edades y hasta 49.5 por 100 mil habitantes, tomando en cuenta únicamente a la población mayor de 50 años. A pesar de que es una enfermedad del adulto mayor, se tienen casos reportados en donde pacientes jóvenes han presentado síntomas de la enfermedad. Con el envejecimiento de la población es posible anticipar un incremento sustancial durante los siguientes 25 a 50 años. Se calcula que podrían existir alrededor de 150,000 personas con Parkinson en México.

Los síntomas más característicos de la enfermedad son los siguientes:

  1. Temblores. Un temblor, o sacudida, generalmente comienza en una extremidad, a menudo en la mano o los dedos. Puedes frotar el pulgar y el índice hacia adelante y hacia atrás, lo que se conoce como un temblor de rodamiento de la píldora. Tu mano puede temblar cuando está en reposo.
  2. Movimiento lento (bradicinesia). Con el tiempo, la enfermedad de Parkinson puede retardar tu movimiento, haciendo que las tareas simples sean difíciles y lleven más tiempo. Puede que tus pasos sean más cortos cuando caminas. Puede resultar difícil levantarte de la silla. Puede que arrastres los pies mientras intentas caminar.
  3. Rigidez muscular. La rigidez muscular puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Los músculos rígidos pueden ser dolorosos y limitar tu posibilidad de movimiento.
  4. Alteración de la postura y el equilibrio. La postura puede volverse encorvada o puedes tener problemas de equilibrio como consecuencia de la enfermedad de Parkinson.
  5. Pérdida de los movimientos automáticos. Es posible que tengas una capacidad reducida para realizar movimientos inconscientes, como parpadear, sonreír o balancear los brazos cuando caminas.
  6. Cambios en el habla. Puedes hablar suavemente, rápidamente, insultar o dudar antes de hablar. Tu discurso puede ser más monótono debido a la falta de las inflexiones habituales.
  7. Cambios en la escritura. Puede resultarte más difícil escribir y tu letra puede parecer pequeña.

En presencia de cualquiera de los síntomas y estando dentro del rango de edad con mayor probabilidad de presentar la enfermedad, acude a tu médico para una valoración integral.

¡Cuida tu salud!

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