Dolor CrónicoNeurología y Sistema Nervioso

Felicidad y dolor: ¿es posible vivir con ambos?

Hoy, 20 de marzo se celebra el día mundial de la felicidad, lo que nos hace preguntarnos entre otras cosas… ¿Se puede ser feliz viviendo con dolor?

 

Una persona con dolor crónico sufre malestar en forma continua, lo que podría dificultar experimentar felicidad. El dolor hace complicado que uno se sienta bien emocionalmente, y aunque teóricamente, si uno logra controlar el estado mental de su dolor, también podría sentirse bien consigo mismo, existen otros inconvenientes pues el dolor no sólo nos afecta de manera interna, sino que altera factores externos como nuestras relaciones o incluso el uso de objetos que nos causan bienestar, ya que el dolor nos podría impedir o dificultar su uso.

 

Quien vive con dolor encuentra un obstáculo tras otro, lo que impide llevar una vida fácil y tranquila, alejando a la felicidad. Las demoras que se experimentan para ser atendidos por algólogos (especialistas en dolor) así como las limitaciones físicas, psicológicas e incluso económicas tampoco ayudan.

 

Sin embargo, el dolor no significa no poder ser felices. El dolor hace que la felicidad sea más difícil de alcanzar y hay que hacer esfuerzos más grandes. A veces depende de nosotros, otras veces no, pero de lo que estamos seguros es que una parte enorme sí nos toca. No es fácil, tampoco lo es siempre para las personas sanas y sin dolor, pero si aceptamos nuestras circunstancias, nos tratamos correctamente y hacemos lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien física y psicológicamente, nos será más sencillo lograr la, tan anhelada por muchos, felicidad.

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