Incontinencia UrinariaUrología y Ginecología

Incontinencia urinaria en adolescentes

incontinencia urinaria femenina

No es muy común que llegue a un consultorio médico un paciente menor de 35 años aquejándose por salidas incontrolables de orina, pero sí hemos encontrado algunos casos, principalmente en adolescentes y con mayor predominio en mujeres.

En la adolescencia, así como en la edad adulta, la incontinencia urinaria femenina puede ser causada por debilitamiento de los músculos del piso pélvico, ya sea por obesidad o por realizar actividad física en donde sea necesario levantar mucho peso (crossfit, atletismo, levantamiento de pesas).

Otra causa que afecta a hombres y mujeres menores de 20 años son algunas enfermedades que lesionan los nervios encargados de la retención y el vaciamiento de la vejiga, o golpes que afecten dichos nervios o directamente a los músculos de piso pélvico (en el caso de las mujeres), la vejiga y la uretra. Incluso, en los casos más extremos, la incontinencia urinaria puede ser diagnosticada desde los primeros meses de vida, ya que existe una malformación de nacimiento en el tracto urinario o en la zona genital.

Sin embargo, la causa más frecuente es por situaciones emocionales. La mayoría de las y los adolescentes con incontinencia urinaria son referidos a consulta médica por psicólogos, y al realizar los estudios correspondientes, se descarta cualquier enfermedad, por lo que muy probablemente se trate de una consecuencia de grandes fobias, por ejemplo, hablar en público, o por experiencias traumáticas, ya sean recientes o de la infancia.

En cuanto al tratamiento, la incontinencia urinaria por debilitamiento del piso pélvico o de esfuerzo es la que actualmente cuenta con uno definitivo: la malla. Esta se coloca para reforzar la zona y devolverle a la vejiga la capacidad de retener la orina y evitar que se caiga.

La incontinencia urinaria afecta en gran medida la autoestima de quien la padece, y en el caso de los adolescentes, los predispone a aislamiento dando paso a trastornos emocionales, como la depresión mayor.

Recuerda que hallar la causa es fundamental para el tratamiento.

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