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Mitos y realidades después de un Infarto

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Sobrevivir a un infarto tiene un impacto sustancial en la vida de una persona, tanto en el aspecto físico como en el aspecto mental, pero principalmente en el aspecto emocional. Como en cualquier suceso de alto impacto en nuestras vidas, atravesamos por una etapa de reflexión que nos obliga a analizar qué nos llevó a sufrir el infarto y como enmendaremos el camino para que a partir de ahora tengamos una vida más sana, evitando que nos vuelva a pasar. Esta reflexión es el resultado de la primera etapa después del infarto en donde tenemos mucho miedo de volver a enfrentar una situación similar y a su vez tenemos mucho entusiasmo por llevar a cabo una vida sana, plena y feliz.

Tanto el miedo, como el entusiasmo nos pueden llevar a escuchar consejos que no son del todo ciertos; por lo que el primer mandamiento que debe seguir un paciente tras sufrir un infarto es seguir al pie de la letra las recomendaciones del médico.

 

Los siguientes son los consejos más recurrentes que recibe un paciente tras un infarto. Algunos tienen un sustento médico, otros no.

 

A partir de ahora no podrás comer nada de carne

Falso: Un paciente que ha sufrido un infarto debe cuidar su dieta, que será determinada por el especialista. Es importante destacar que una persona puede comer mucha carne y tener niveles de colesterol normal, debido a su metabolismo. Lo mismo puede suceder a personas que consuman poca carne pero gracias a su metabolismo se les sube el colesterol con esta poca cantidad. El especialista llevará a cabo las recomendaciones de la dieta de acuerdo a las características de su metabolismo.

 

Si tengo el colesterol alto me va a dar otro infarto

Cierto: Las personas que tienen el nivel de colesterol alto tienen más probabilidades de tener un infarto que la población en general. Si usted ya sufrió un infarto y tiene colesterol alto, además de ejercicio y dieta, su médico le recetará un medicamento para bajar el colesterol.

 

Si tengo obesidad me va a dar otro infarto

Cierto: La persona con obesidad tiene más probabilidades de tener un infarto que cualquier otra persona. Se estima que entre dos a cuatro veces más. Por lo tanto, es de gran importancia que lleve a cabo un régimen alimenticio que lo ayude a controlar su peso. El especialista lo guiará en este régimen y se podrá obtener ayuda adicional por parte de un nutriólogo.

 

No se recomienda hacer ejercicio después de un infarto

Falso: Como parte del programa de rehabilitación del paciente es fundamental hacer ejercicio. El ejercicio sirve para disminuir los niveles de colesterol, para controlar la glucosa en la sangre y para controlar el peso. La intensidad del ejercicio comienza de manera baja a moderada conforme al plan de rehabilitación.

 

No se pueden tomar bebidas alcohólicas después de un infarto

Falso: Depende del tipo de bebida y la cantidad. Se pueden tomar dos porciones al día de vino tinto, whisky, vodka o tequila, ya que pueden ayudar a que las arterias se dilaten (se abran). Si se excede esta cantidad puede suceder lo contrario y promover que las arterias se contraigan (se cierren) elevando el riesgo al subir la presión arterial y provocar otro infarto.

 

Después de un infarto no podré tener relaciones sexuales

Falso: Después de un infarto, mucha gente teme volver a tener relaciones sexuales. Por lo general, un paciente puede retomar la actividad sexual entre dos y seis semanas después del evento, siempre y cuando lleve a cabo cambios en su estilo de vida como: dejar de fumar, seguir una dieta sana y hacer ejercicio. Se recomienda que si la persona puede subir dos pisos por la escalera sin síntomas de agitación o dolor en el pecho, puede tener relaciones sin preocupaciones.

 

Si fumo me va a dar otro infarto

Cierto: El fumador tiene cinco veces más probabilidades de tener un infarto, más aún si ya sufrió un ataque cardíaco. Es fundamental dejar de fumar para restablecer una condición física adecuada así como la salud de las arterias. Adicional a las enfermedades cardiovasculares, un fumador tiene muchas probabilidades de padecer cáncer de pulmón.

 

Llevar una vida relajada y sin estrés es lo único que se requiere para estar en perfectas condiciones

Falso: Una persona puede estar muy relajada y sin preocupaciones pero ser obeso, hipertenso, tener colesterol alto y fumar. Incluso puede ser un paciente muy delgado y padecer diabetes. Si bien es cierto que el estrés puede ser un factor predominante en la repetición de un infarto, las demás variables deben considerarse como el cambio de estilo de vida, dieta equilibrada, no fumar y hacer ejercicio.

 

El consumo de sal me hace propenso a sufrir otro infarto

Cierto: La sal promueve la hipertensión arterial. Una persona consume 15 gramos de sal al día, pero un paciente con problemas cardiacos deberá ingerir menos de cinco gramos. El cuerpo se acostumbra rápidamente a esta nueva dosis de sal.

 

Si el infarto fue provocado por un problema hereditario nada se puede hacer

Falso: Aunque un problema cardiaco hereditario aumenta el riesgo de sufrir un infarto, si se toman las medidas necesarias este riesgo disminuye significativamente. Las medidas, como se han mencionado en puntos anteriores, son llevar a cabo actividad física, controlar el colesterol, tener una dieta equilibrada y dejar de fumar, entre otras.

 

FUENTES Y REFERENCIAS CONSULTADAS:
Mitos y realidades acerca de las enfermedades cardiovasculares. Pagina web plenilunia, 2012. http://plenilunia.com/estilo-de-vida/mitos-y-realidades-acerca-de-las-enfermedades-cardiovasculares-2/12231/
Carrillo Anaya A, Behmaras Hernández C. Factores de riesgo. Cardiología Clínica e Intervencionista.http://www.cardiologos.mx/Cardiologia_Clinica_e_Intervencionista/Factores_de_Riesgo.html

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