Dolor CrónicoNeurología y Sistema Nervioso

Neuroestimulación: La nueva alternativa para el dolor crónico

Es un bello día soleado y María no puede salir ya que el dolor no le permite moverse una vez más. Una pastilla tras otra es tragada y, aunque ya parecieran dulces, el dolor no desaparece. María está desesperada; ya le han hecho bloqueos en clínicas del dolor, ha pasado por varias cirugías, y le han recetado tantos medicamentos como puedas imaginarte.

Y, a pesar de todo, nada parece poner fin a su calvario.

 

Casos como el de María son más frecuentes de lo que uno podría pensar y es que, a consecuencia de golpes, cirugías, cáncer, enfermedades, amputaciones, entre otros; cada vez más personas en el mundo sufren dolor crónico (del que parece siempre estar presente y que no se calma prácticamente con nada).

Una gran parte del problema está en el subdiagnóstico: muchos profesionales de salud, al no encontrar soluciones efectivas, terminan afirmando que la causa es psicológica, que no es posible que ni con los medicamentos más sofisticados o las técnicas de bloqueo más modernas, el dolor no desaparezca.

Mucha gente la realidad de María, en medio de la desesperación y el sufrimiento; en medio del dolor y de la falta de opciones.

 

Afortunadamente, la ciencia es increíble y cada vez hay más tratamientos efectivos. Y es que, gracias a los nuevos dispositivos (con un tamaño bastante menor al de la mayoría de los celulares modernos), es posible modificar las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro, reemplazando la agonía por un suave hormigueo y permitiendo que las personas recuperen sus vidas. Este proceso se llama neuroestimulación.

Estos nuevos dispositivos no son producto de la hechicería, ni constituyen elementos curativos milagrosos; en realidad, ni siquiera eliminan la fuente del dolor ni curan las enfermedades que lo causan. Lo que sí hacen (en forma muy efectiva), es modificar las señales, sustituyendo una sensación (bastante horrible) por otra (muchísimo mejor).

Aunque constituyen elementos paliativos y no curativos, ayudan a miles de personas en todo el mundo a tener vidas normales, a volver a sus actividades, a disfrutar nuevamente las cosas que les dan alegría.

La neuroestimulación es una de las alternativas más novedosas y efectivas para el tratamiento del dolor crónico en la actualidad, sin embargo, no están exentas de riesgo.

 

El dispositivo podría o no funcionar en tu caso, pero siempre vale la pena intentar, sobre todo si otros tratamientos ya han fallado. Los profesionales especialistas en el dolor están capacitados para colocar el dispositivo, haciendo pruebas en forma inicial para ver cómo le funcionan a cada paciente y haciendo implantes de mayor plazo si el tratamiento resulta exitoso.

No cabe duda de que la neuroestimulación es una excelente opción para el tratamiento del dolor, sobre todo al compararla contra tomar más de 20 pastillas todos los días para controlarlo (si es que los medicamentos lo logran).

 

Recuerda que la información expande tu visión. Úsala para exigir alternativas hasta que encuentres la mejor solución.

Acércate con tu especialista y pregunta por opciones para tu caso.

¡Pacientes únicos, tratamientos individualizados!

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