Las personas que padecen diabetes suelen tener complicaciones a corto y largo plazo. Estas complicaciones van de la mano con el apego al tratamiento y los cambios reales al estilo de vida que el paciente haya realizo, lo que quiere decir que entre mejor control farmacológico y de hábitos que se tenga, se puede retrasar o en algunos casos evitar las complicaciones.

Una de las complicaciones más frecuentes y con consecuencias más devastadoras para la calidad de vida es el pie diabético.

Al tener niveles de glucosa(azúcar) altos por tiempos prolongados, los nervios de las partes mas lejanas del cuerpo (extremidades inferiores) comienzan a perder su sensibilidad ante cualquier estimulo, esto, junto la mala circulación en los pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en dichas extremidades, son la causa principal de esta enfermedad.

Es posible que no sienta una cortadura, una ampolla o una llaga. Las lesiones como éstas en el pie pueden causar úlceras e infecciones. El daño en los vasos sanguíneos también puede significar que los pies no reciben suficiente sangre y oxígeno y se deriva a que no se pueda alcanzar una curación completa en tiempo y forma, lo que puede provocar en los casos más. Graves, la necesidad de amputación del pie afectado para detener el avance de la infección a niveles que pongan en riesgo la vida del paciente.

Como todas las complicaciones de la diabetes, el pie diabético es prevenible con los cuidados adecuados, siendo el más importante de todos, el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre. También es esencial una buena higiene de los pies, por lo cuál se recomienda estos sencillos pasos para mantener una salud e higiene adecuada en sus pies:

  1. Revisar sus pies todos los días.
  2. Lavar sus pies todos los días.
  3. Mantener su piel humectada.
  4. Limar las callosidades con cuidado y de manera gentil (si se puede, se recomienda asistir con un servicio de podología profesional para evitar lesiones).
  5. Utilice calzado y calcetines en todo momento para evitar lesiones.
  6. Proteger sus pies de los cambios de temperatura
  7. Evite estar demasiado tiempo de pie o sentado, una adecuada actividad física, favorece la circulación adecuada en sus extremidades.

¡Cuida tu salud!

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