Colonoscopia

Existen muchos mitos entorno a la colonoscopia, pero… ¿de qué se trata este estudio? ¿cuándo es conveniente realizarlo?… 

Te sugerimos tomarte unos minutos y leer esta nota para conocer más sobre este famoso método de exploración.

La colonoscopia es un procedimiento utilizado para diagnosticar, o algunas veces, tratar enfermedades del recto y colon (intestino grueso). Consiste en introducir por el ano un tubo flexible y especializado que contiene en su extremo principal un sistema de visualización e iluminación. A este instrumento se le llama colonoscopio.

El objetivo del estudio es visualizar el interior del recto, colon y  parte final del intestino delgado para diagnosticar una enfermedad o realizar algún procedimiento, como extirpación de tumores benignos (pólipos), extracción de objetos extraños, toma de biopsias, etc. En el caso de procedimientos, el colonoscopio permite la entrada de los instrumentos necesarios a través de él.

Para realizar con éxito la colonoscopia, se requiere una preparación especial. El intestino grueso contiene heces fecales la mayor parte del tiempo, ya que la formación de éstas es su principal función, por lo que un día previo es necesario tomar un potente laxante. Otro punto importante que destacar, es que la mayoría de las veces se realiza bajo sedación para evitar cualquier sensación dolorosa o incómoda.

El médico solicitará la colonoscopia cuando una persona presenta largos periodos de diarrea o cambios significativos en el hábito intestinal, expulsión de sangre a través del ano (puede o no acompañar las evacuaciones) o dolor abdominal de larga evolución que no cede a otros tratamientos o que la causa no fue determinada mediante otras técnicas de diagnóstico. También, se recomienda ampliamente a personas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal o que padecen una enfermedad intestinal crónica.

La colonoscopia es una técnica de exploración o tratamiento que generalmente es muy segura y no ocasiona complicaciones a largo plazo. Existe un riesgo mínimo de perforación de colon, hemorragias o una reacción adversa a los sedantes.

Cuando se trata de una enfermedad del intestino grueso, la colonoscopia es elegida por muchos médicos por encima de la cirugía debido a las grandes diferencias y sobre todo, los riesgos que existen entre ambas.

No permitas que los prejuicios y la falta de información afecten tu salud.

Vivir sin limitación es prioridad.

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