TESTIMONIALES

Soy paciente. Tengo derechos y obligaciones

Tal vez hayas visto en ocasiones algunas fichas o pósters con los derechos que tenemos como pacientes, pero pocas veces los analizamos y hacemos un esfuerzo por entender en qué consisten.

Aquí los desarrollamos para ti e incluimos qué obligaciones tenemos, porque al igual que en otras esferas de la sociedad, si queremos derechos debemos cumplir con nuestras responsabilidades.

 

  1. En primer lugar, tenemos derecho a recibir una atención médica adecuada. ¿Qué significa esto? En pocas palabras a que tenemos derecho a que el profesional que nos atienda esté calificado, actualizado y a que las instalaciones donde se realicen las exploraciones o procedimientos estén limpias, suficientemente equipadas y en general, debemos estar conformes con la atención. Nuestra obligación como pacientes es buscar la mejor atención posible; ojo, esto no significa la más costosa o compleja, simplemente que cumpla con lo mínimo indispensable para que se nos pueda revisar correctamente, aún si esto implica la necesidad de desplazarnos.

 

  1. Tenemos derecho a recibir un trato digno y respetuoso: Hemos sabido de pacientes inconformes con la atención porque refieren que los médicos no son amables ni respetuosos, porque hacen burla de lo que se les comenta o porque sencillamente no perciben un buen trato. Lejos de no quejarse y exigir un trato digno, muchos pacientes aceptan ser tratados así. Nuestra responsabilidad como pacientes es, en primer lugar, quejarnos y exigir que el médico nos trate de forma adecuada, pero además, buscar atención con otro médico si no estamos conformes. Es como si no nos gustara la comida de un restaurante y regresáramos 1 y otra vez. Está en nuestras manos hacer que se nos trate bien, y si no ocurre de primera mano, buscar quién sí lo haga.

 

  1. Tenemos derecho a recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz.

Siempre debemos quedar conformes con las explicaciones que nos dan nuestros médicos. No basta solamente un: “te voy a dar el medicamento “x” o el tratamiento “y” y punto. Debemos exigir una explicación de por qué tenemos la enfermedad que tenemos, en qué consiste y por qué un tratamiento en vez de otro. Si nosotros somos quienes tenemos las enfermedades, nosotros somos a quienes más les debería interesar que todo quede claro y si no estamos conformes con las explicaciones o con los motivos, es nuestra responsabilidad preguntar hasta estar satisfechos con lo que se nos dice.

 

  1. Decidir libremente sobre tu atención. Nunca debemos aceptar un tratamiento o diagnóstico por el que no estemos convencidos. Si no queremos algo, el médico deberá hacernos saber por qué es la mejor opción si así lo considera. No se nos puede obligar a hacer algo que no queramos hacer, sobre todo en torno a nuestras enfermedades. Si no estás de acuerdo en algo, alza tu mano y di por qué no estás de acuerdo. Tal vez sólo sea un problema de comunicación o tal vez se pueda llegar a un acuerdo, pero siempre debes intentar que tu decisión sea libre, sin presiones y estar convencido de ella.

 

 

  1. Otorgar o no tu consentimiento informado para procedimientos.

Partiendo de la misma línea, tienes derecho a decir que NO al momento de someterte a un procedimiento. Si no quieres algo, no tienes por qué ser forzado a aceptarlo. Alza la voz y haz valer tus derechos; siempre pregunta si hay otra opción y valora qué es más conveniente para tí.

 

  1. Ser tratado con confidencialidad. El consultorio de tu médico es como Las Vegas. Lo que pasa ahí, se queda ahí. Nada de lo que le cuentes a tu médico debe ser divulgado (salvo que pongas en peligro a otras personas). Existe una relación médico paciente que protege tu confidencialidad. Además, recuerda que hay leyes que protegen tus datos personales, por lo que tu médico está obligado por ley a hacer buen uso de tu información.

 

  1. Contar con facilidades para obtener una segunda opinión. Si no estás de acuerdo con un diagnóstico o tratamiento, es tu derecho pedir la opinión de otro médico y es obligación de los sistemas de salud ayudarte a que eso pase; signifique esto que te vean en otro turno o hasta en otra clínica o centro de atención, es tu derecho estar convencido de lo que tienes y cómo es que te van a atender.

 

  1. Recibir atención médica en caso de urgencia. Incluso la ley te protege en este punto. Si tu vida corre peligro, no se te puede negar la atención, al menos de forma inicial. Ya si de forma posterior se te debe trasladar a otro lugar una vez que estés estable, eso ya es otra cosa, pero debes tener la posibilidad de recibir atención de emergencia en caso necesario.

 

  1. Contar con un expediente clínico. Tu información debe estar accesible, ordenada y reunida en un lugar, tu expediente clínico. Una norma oficial mexicana exige a los prestadores de salud que tengan tu información ordenada y unida, así que deben cumplirlo Siempre.

 

  1. Ser atendido cuando te inconformes por la atención médica recibida. Tus quejas merecen ser escuchadas. Si no estás conforme con algo, alguien debe hacer algo, si no hacen nada, escala la queja al siguiente nivel. Si por alguna razón no escuchan tu voz, hazte escuchar y no te conformes con que no pasa nada. Haz que pase.

 

Siempre exige tus derechos. Son puntos básicos que mereces, no son un favor que te estén haciendo los profesionales. Mientras más exijas, las cosas comenzarán a cambiar, así que ante todo conoce, analiza y haz valer tus derechos, pero recuerda que tienes obligaciones. Si exiges respeto, trata con respeto, recuerda que tu médico puede estar cansado, saturado o que la persona que estuvo antes que tú pudo tener hacia él un mal trato. Ante todo la empatía.

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