Incontinencia UrinariaUrología y Ginecología

¿Cómo se trata la incontinencia de esfuerzo?

Incontinencia urinaria en mujeres

Todos hemos escuchado alguna vez sobre incontinencia urinaria. Pero, ¿qué tanto conocemos sobre ella?

La incontinencia urinaria no es propiamente una enfermedad, sino un síntoma que indica alteración en los esfínteres (compuertas que controlan la salida de orina), músculos y sus nervios (control) y en algunos casos, da aviso de otro padecimiento.

Existen varios tipos de incontinencia urinaria, pero en esta nota sólo trataremos aquella que se genera cuando se realiza un esfuerzo como toser, reír o ejercer alguna presión a nivel abdominal.

El embarazo, el parto y la obesidad ocasionan que los músculos de la pelvis y esfínteres (pequeños músculos circulares capaces de permitir o cerrar el paso de orina) de la uretra se tensen más de lo normal y por tiempo prolongado, lo que termina debilitándolos y permitiendo una salida repentina e involuntaria de orina con un simple esfuerzo.

Por las mismas causas, los músculos que mantienen la vejiga en su lugar también se debilitan y hacen que se desplace (“vejiga caída”).

 

Explicado esto, date cuenta que corregir la incontinencia urinaria no es tan complicado…

Para empezar, hay que eliminar aquellas bebidas que ocasionen mayor formación de orina, como el alcohol y la cafeína. También se recomienda programar horarios, esto con la finalidad de ir mejorando la capacidad de retención de los músculos y esfínteres.

Otro tratamiento que ha mejorado la incontinencia urinaria hasta en un 75% de los casos es el fortalecimiento de los músculos pélvicos mediante técnicas (haciendo el mismo esfuerzo como si se evitara pasar un gas) o con ayuda de objetos especializados como las famosas bolas de Kegel (bolas chinas).

Recuerda que algunas veces, la incontinencia urinaria se origina por problemas en los nervios de los esfínteres, por lo que también se puede controlar con medicamentos que actúen directamente en el sistema nervioso, aunque actualmente esta opción de tratamiento continúa en investigación.

Si ya has probado alguno de estos tratamientos y no has tenido resultados, no te alarmes, ya que también se puede corregir este tipo de incontinencia mediante cirugía.

A grandes rasgos, el procedimiento consiste en elevar la parte inferior de la vejiga y la parte superior de la uretra mediante una cinta especial o malla, las cuales concederán mayor retención a los músculos debilitados y se evitarán los escapes de orina.

Ahora ya sabes que no es normal tener salidas involuntarias de orina después de un embarazo o por hacer esfuerzos tan simples como reír.

La incontinencia urinaria no sólo afecta una parte importante de tu cuerpo, sino que repercute negativamente en tu esfera social y emocional.

 

Si padeces o conoces a alguien con este problema, actúa a tiempo, no dejes que ningún obstáculo impida que disfrutes tu vida al máximo y en todos los sentidos.

 

 

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