Piedras renalesUrología y Ginecología

Tratamiento de las Piedras Renales

Las piedras o cálculos renales son masas sólidas formadas por pequeños cristales presentes en la orina que, combinadas con otras sustancias como el calcio, se endurecen y pueden permanecer en el riñón o descender por las vías urinarias.

El principal factor de riesgo en la formación de cálculos renales es la falta de líquidos. Esto ocasiona que se produzca menos de un litro de orina diaria. Entonces, la probabilidad de desarrollar piedras se eleva, lo cual, aunado a otros factores de tipo alimenticio y hasta hereditario, contribuyen a la aparición de piedras en el riñón.

Los cálculos más comunes (sobre todo en los hombres) son los formados por sales de calcio, que se forman cuando hay exceso de este mineral, no es absorbido por los huesos y no se elimina por la orina. Los cálculos de ácido úrico se desarrollan porque hay demasiado ácido en la orina, a causa de un exceso de ácido úrico en la sangre. Las piedras de cistina son poco frecuentes, pero tienen su origen en la acumulación de cistina (sustancia que forma parte de los músculos y nervios, principalmente) en la orina. Las infecciones del tracto urinario también pueden contribuir al crecimiento de piedras de estruvita (muy frecuente en las mujeres).

Cuando las piedras son muy pequeñas provocan poco o ningún tipo de dolor u obstrucción del flujo de la orina, pero cuando son grandes causan dolores agudos y sangrados intensos al bloquear las vías urinarias.

Por lo tanto, el objetivo principal en el tratamiento de dichos cálculos es aliviar el dolor y prevenir la formación de las piedras.

Para aliviar el dolor se prescriben analgésicos (para disminuir el dolor) y espasmolíticos (para calmar las contracciones bruscas de las fibras musculares). En caso de presentar náuseas y vómito se recomiendan antieméticos (fármacos para impedir el vómito).

A menudo se prescriben medicamentos que expanden las vías urinarias con el propósito de facilitar el paso del cálculo por éstas. Beber buenas cantidades de agua facilitará la expulsión de las piedras.

Para algunos tipos de cálculos, se recomiendan ciertos medicamentos para impedir su formación o eliminar el material que los causa. Por mencionar algunos tenemos los suplementos de citrato, fármacos que impidan la formación de ácido úrico, antibióticos para eliminar los microrganismos que provocan infecciones en los cálculos de estruvita, diuréticos, soluciones de fosfato y bicarbonato de sodio o citrato de sodio.

No obstante, cuando los cálculos son demasiado grandes para salir por sí solos, si están bloqueando el flujo de orina (lo cual provoca una infección o daño renal) y si el dolor es incontrolable no pueden ser tratados con fármacos, entonces se recurre a una intervención quirúrgica.

56277bab

El procedimientos quirúrgico más común es la litotricia (pulverización de las piedras) extracorpórea. Esta cirugía consiste en la desintegración de pequeños cálculos (menores de 2 cm) por medio de un aparato llamado Litotritor que produce ondas sonoras u ondas de choque que pasan a través del cuerpo y destruyen dichas piedras. El objetivo es que la persona pueda expulsarlas más fácilmente por las vías urinarias en forma de arenilla.

El paciente recibe una descarga de ultrasonidos o fluoroscopia para que el cálculo sea localizado. Se le administra anestesia local o general (según lo prefiera el técnico) para adormecer la parte inferior del cuerpo. Se le coloca el Litotritor en la espalda y las ondas de choque son enfocadas sobre la piedra durante un lapso de 30 minutos a 2 horas para ser pulverizada. Posteriormente, se le administran líquidos al paciente para remover los fragmentos y eliminarlos por la orina.

Dado que los tejidos del cuerpo son bombardeados por estas ondas de choque, se pueden presentar leves moretones que desaparecen en cuestión de días. También puede haber presencia de sangre en la orina, aunque no es motivo de mayor preocupación.

Desafortunadamente, este procedimiento no es efectivo en el 100% de los casos, por lo que a menudo se opta por una nefrostomía percutánea. Esta cirugía consiste en recostar al paciente boca abajo y anestesiarlo con lidocaína. Se le hace una pequeña incisión en la espalda para crear un acceso directo al riñón e introducir un instrumento llamado nefroscopio que localiza y extrae el cálculo. Más tarde, se colocan dos sondas, una en el riñón y la otra en el uréter para drenar la orina desde dicho riñón y permitir que sane.
Cuando la piedra renal se localiza en las vías urinarias bajas, es recomendable una ureteroscopía, cuya duración es de aproximadamente una hora y se ejecuta de la siguiente manera. Después de aplicarle al paciente anestesia general y ser acostado boca arriba con las rodillas elevadas, se le introduce por la uretra una sonda pequeña (rígida o flexible) con una cámara diminuta en el extremo llamada ureteroscopio. Una vez que se llega al uréter, la piedra puede ser hallada y se extrae o se parte en trozos más pequeños con energía laser. Después se coloca una sonda para permitir que la orina y los fragmentos del cálculo pasen y sean expulsados. La sonda se retira después de una semana o dos del procedimiento.

 

FUENTES Y REFERENCIAS CONSULTADAS:
McAninch JW, Lue TF. Smith y Tanagho Urología general. McGraw Hill, Lange medical book. 18ª edición
Lo que usted debe saber sobre las piedras en los riñones. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases,National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse 2013. http://www.niddk.nih.gov/health-information/health-topics/kidney-disease/Pages/default.aspx
Riel Cabrera R. Piedras en el riñon. Hoja de información para pacientes.  www.3clics.cat (diciembre 2008).

Comenta esta nota

Palabras clave: