La úlcera gástrica es una llaga o lesión que se forma en el revestimiento del estómago e incluso en el revestimiento del duodeno que es la primera parte del intestino delgado. Por lo regular es denominada úlcera péptica. De manera natural tanto el estómago como el intestino se protegen contra los ácidos del estómago. Debido a diferentes factores el revestimiento puede romperse ocasionando irritación de la mucosa llamada gastritis o, peor aún, úlceras.

Causas

Existen diversas causas que pueden provocar una úlcera péptica. Las principales son:

  • Enfermedad de reflujo gastroesofágico, comúnmente conocida como ERGE. Esta enfermedad puede ser provocada por una infección causada por la bacteriaHelicobacter pylori.
  • El uso de medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (llamados AINES) entre los que destacan el ibuprofeno y el ácido acetilsalicílico.
  • El tabaquismo.
  • Otras enfermedades como el herpes y el virus del papiloma humano.

 

Las úlceras no son causadas por los alimentos condimentados, sin embargo una vez que la úlcera está presente, estos alimentos pueden agravar la condición. Lo mismo sucede con las situaciones de estrés.

La úlcera péptica es una enfermedad muy frecuente que afecta al 10% de la población en algún momento de su vida. La mortalidad es muy baja y solo se presenta en complicaciones como hemorragias digestivas o perforación con peritonitis.

En relación a los distintos factores implicados se calcula que alrededor del 50 % de la población mundial adulta está infectada por el germen Helicobacterpero solo entre el 10 y el 20% de los infectados presentan úlcera péptica, por lo que debe considerarse como uno de los muchos factores.

En relación a los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), alrededor del 25% de las personas que los utilizan habitualmente, pueden llegar a presentar úlcera péptica.

 

Síntomas

  • Las personas que tienen una úlcera péptica presentan regularmente:
  • Dolor en la parte central del abdomen, especialmente después de comer
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor de pecho
  • Reflujo gastroesofágico
  • Pirosis (agruras o acidez) en el esófago, justo debajo del esternón.
  • Pérdida de peso
  • Disminución de apetito
  • En situaciones graves se puede presentar sangrado
  • Dificultad para tragar.

No todas estas manifestaciones están presentes al mismo tiempo, por lo que será importante hacer un diagnóstico adecuado para descartar alguna otra enfermedad.

Si no son tratadas a tiempo estas úlceras pueden causar complicaciones tales como:

 

Hemorragia digestiva

Es una complicación muy peligrosa ya que pone en riesgo la vida del paciente, por lo que ante su sospecha es preciso acudir al servicio de urgencias. La hemorragia puede manifestarse en forma de vómito de sangre o en deposiciones de color negro y/o con sangre. Si pasa inadvertida para el paciente puede provocar una anemia. Se tendrá que llevar a cabo una endoscopia con el objetivo de cerrar la lesión.

 

Perforación

Esta complicación se produce cuando la úlcera atraviesa por completo la pared del estómago o duodeno. Es grave y requiere atención médica inmediata ya que el contenido gástrico entra en contacto con el peritoneo, el cual es la membrana que recubre las vísceras dentro del abdomen, provocando una peritonitis aguda. Se manifiesta por un dolor intenso en el abdomen. Se tendrá que llevar a cabo una intervención quirúrgica con el objetivo de cerrar la perforación.

 

Obstrucción pilórica

El píloro es la válvula que comunica el estómago con el intestino. Cuando existe una úlcera péptica situada cerca del píloro, puede ocurrir que la inflamación origine una obstrucción en esta pequeña zona. Esto ocasiona que el contenido del estómago no siga su camino natural hacia el duodeno y el intestino. El síntoma más característico es el vómito de alimentos ingeridos entre 6 y 8 horas antes. Requiere atención médica inmediata.

 

Penetración

Se produce principalmente en las úlceras situadas en la cara posterior del estómago, ocasionando la perforación de la pared del estómago o duodeno y la penetración en los órganos vecinos como el páncreas, la vía biliar, el hígado y el colon. En estos casos el dolor es más intenso y aparecen nuevos síntomas como elevación de ciertos niveles en sangre, por ejemplo la amilasa, cuando existe penetración en el páncreas. Es necesaria la realización de pruebas complementarias y atención médica inmediata.

 

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